lunes, 28 de marzo de 2011

Actitud del docente

1 llega a la conclusión que nuestra sociedad practica los antivalores2 se pregunta ¿qué valores nos proponemos como objetivos en la educación3, los valores se manifiestan en el diario actuar. En muchas ocasiones es la
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el currículo de estudios (Shawartz, 1999)
deseable, que influyen en la forma cómo la gente evalúa y elige vías de acción (Ruben,
1990)
escuela si no se considera la formación en valores que den sentido a la vida del educando
(Kluckhohn, 1991)
sistematizar el estudio de valores y de su relación con las conductas. En este sentido, los
valores sirven de base para formar actitudes, así como conductas. La investigación psicológica
y social ha prestado atención a los valores personales como criterio para juzgar la
realidad social y para orientar las actitudes y las conductas, en especial de los educandos
en formación (Williams, 1979)
Una parte importante de la presente investigación surge del trabajo clásico de Rokeach
(1995)
valores personales y los procedimientos sobre las actitudes y conductas individuales.
En este contexto y desde esta perspectiva pedagógica consideramos importante enfocar la
actitud, las normas y los valores.
Es notorio el papel que puede desempeñar el sistema educativo, dada su responsabilidad en
la formación cultural, cívica y socio-moral de los escolares. La escuela asume un compromiso
importantísimo respecto a los valores universales, pero, además, se debe trabajar
pedagógicamente con aquellos valores socialmente reconocidos de manera que ponga a los
alumnos en disposición de poder manejarse autónomamente por ellos mismos. Al respecto
Zinder (1995)
hablan acerca de nuestra realidad y están en contacto directo con el mundo del niño,
haciendo que las actividades de participación activa introduzcan vivacidad y dinamismo.
Además refiere que el escolar es visto como un ser activo, dinámico, participante del
proceso pedagógico, a partir de contenidos significativos actuales.
En este sentido, si el docente toma conciencia que su fin cumple satisfactoriamente en
cuanto a la transmisión de conocimientos, pero no puede afirmar de igual manera en cuanto
a la formación integral de los alumnos, no los hará capaces de afrontar con éxito el futuro
de su vida, ayudarlos a buscar un norte adecuado, procurando que ellos elaboren su propio
proyecto de vida.
Las nuevas tendencias educativas resaltan la importancia con los modelos pedagógicos,
centrados en el contenido, en el valor de saber vincularlos a las realidades sociales, teniendo
que estar relacionados con el presente y el pasado vividos, como base fundamental del
valor pedagógico de los referidos modelos.
En este sentido, consideramos que, a partir de la experiencia sociocultural, será sujeto
activo de su propio aprendizaje, al confrontar sus conocimientos, habilidades y valores con
los modelos y contenidos expresados por el docente, quien debe ser un guía, un orientador
capaz de abrir perspectivas a partir de los contenidos considerando la realidad sociocultural
de los escolares.
Tomando en consideración este punto, Libaneo (1993)
limitarse a satisfacer las necesidades y carencias, sino que buscará despertar otras necesidades,
acelerar y disciplinar los métodos de estudio, exigir el esfuerzo del escolar, proponer
contenidos y modelos compatibles con sus experiencias vividas para que el escolar se
movilice hacia una participación activa.
4. Se refiere que los valores son concepciones de lo5. Es imposible educar sin principios educativos y valores, no se puede concebir una6. Una teoría integral sobre la estructura del sistema de valores debe7.8, quien desarrolló un instrumento adecuado para la medición de la jerarquía de9 plantea que se debe tratar de establecer una relación con los modelos, que10 plantea que el docente no deberá
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El docente motivado, que actúa adecuadamente con cariño a su profesión y educandos,
proporcionará la interrelación entre el educando y el medio ambiente, esto es con su
familia, integración con sus compañeros, asertividad, autoconcepto y autoestima, trabajará
por desarrollar para que se cumplan estos objetivos orientando sus proyecciones futuras.
Tomando en consideración los valores sociales primordiales, mediante un ambiente propicio
entre la participación activa del alumno y la adecuada intervención del docente.
Para este fin, es preciso acercarse al sustento aportado por la creencia psicológica y
pedagógica referente a los valores en educación. Estudiar los valores desde estas ciencias,
presupone asumir una determinada posición acerca de la comprensión de la personalidad y
las vías teórico-metodológicas.
La importancia que tienen los valores en la estructura de la personalidad y en su desarrollo
es un aspecto muy debatido por los pedagogos y psicólogos que han puesto especial interés
en la unidad de lo afectivo, lo cognitivo y lo conductual.
La unidad de lo afectivo y lo cognitivo, como principio didáctico para la formación de
valores, juega un papel fundamental por la significación y conocimiento que se promueve
en el escolar. En la formación de valores influyen las emociones y reflexiones que el sujeto
experimenta en sus relaciones con los otros. En este proceso donde él construye y desarrolle
sus propios valores personales, que aunque tienen una base social responden a su desarrollo
intelectual, emocional y conductual.
El niño no nace con estos valores, se forma a lo largo de un proceso de interacciones
sociales, donde la familia primero, y luego la escuela y la sociedad, en general, contribuye
a que asuma papeles decisivos.
Bozhovich (1985)
la formación y los métodos necesarios para estudiarlo. Para la autora, el contenido de la
vida afectiva del niño, la influencia de las impresiones afectivas en la conducta y el desarrollo
del escolar, conducen al desarrollo armónico de lo afectivo, lo cognitivo y lo
conductual. Ella se pronuncia por la unidad de lo afectivo y lo cognitivo en la regulación de
la conducta, a través de la reflexión y elaboración conciente del escolar. En coordinación
con lo anterior valora «que la esfera afectiva-emocional debe recorrer el mismo camino del
desarrollo de la esfera de los procesos cognoscitivos».
¿Por qué pensamos en la escuela cuando hablamos de formación de valores?
Los problemas actuales que se presentan de inconductas, antivalores por los que atraviesan
los educandos, nos hace pensar en la escuela como un principal ente formador integral de
los educandos, por cuanto la escuela tiene enormes potencialidades de influir desde las
actitudes sociales básicas hasta la construcción de una escala de valores más profunda.
Los valores son patrimonio de la cultura y la escuela es la única institución cultural que
puede concretar estos valores de manera intencionada y sistemática a través del currículo,
cuyos objetivos se persiguen de manera explicita. Sólo la escuela tiene prioridades
significativas.
En la escuela se realiza el aprendizaje de la vida social, el escolar adquiere la noción de
grupo en el cual ensaya sus primeras responsabilidades como futuro ciudadano.
11 dedicó parte de su obra a destacar el tema del afecto, del surgimiento de
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Los valores existen integrados a la subjetividad humana, se exteriorizan en el comportamiento
cotidiano, en el sentido de la vida, en el sistema de relaciones. La escuela de hoy a
pesar de la carencia de recursos debe buscar las condiciones para el trabajo desde esta
perspectiva y así podrá formar ciudadanos con competencias actitudinales y valorativas.
En la escuela se dan recursos como:
• Ámbito de convivencia donde se experimentan situaciones sociales que propician la formación
de valores, como es la participación, la integración, la solución de contradicciones.
• Ofrece no solo el tratamiento didáctico de contenidos cognitivos en el proceso de
enseñanza-aprendizaje sino también los relacionados con la formación de valores.
• Se debe dar extraordinaria importancia a los enfoques educativo actitudinal.
• En la escuela pueden ser aprovechadas todas aquellas vivencias que el alumno recibe en
su vida cotidiana, en el contexto familiar y de otros medios socializadores como pueden
ser los medios masivos de comunicación.
• En la escuela se organizan trabajos de grupo, el uso de técnicas como el diálogo, toma
de decisiones colectivas. Esto ayuda al alumno a asumir actitudes coherentes con los
objetivos que se propone la escuela. La participación en la vida escolar constituye una
de las mejores herramientas en la formación de valores.
• El ambiente escolar puede constituir fuente de modelo para el comportamiento de los escolares.
• La escuela debe generar estrategias que los escolares asuman con responsabilidad.
La escuela es la institución socializadora, atiende no solo aspectos cognitivos, sino también
actitudinales y procedimentales sin dejar de atender los niveles socio-afectivos; pero sin
embargo, cuando hemos revisado el programa curricular de educación primaria encontramos
entre sus objetivos generales y específicos mayor énfasis en el área cognoscitiva, las
mismas que inclusive desconciertan al docente por cuanto no han sido implementadas en las
estrategias y contenidos que sustentan, y se obvia la formación de sentimientos, actitudes y
valores que están considerados tangencialmente en el curso de tutoría y que en la mayoría
de los colegios no son atendidos, por diferentes motivos como lo expresan los docentes de
aula (ausentismo del tutor, falta de conocimientos, no se considera para el curso de tutoría
a un profesional con el perfil adecuado para trabajar en esta área) . A la escuela le corresponde
desempeñar un papel determinante en la formación de valores y para ello es necesario
efectuar transformaciones en el trabajo educativo que se realicen en los centros educativos
y en especial en el currículo y precisamente este aspecto lo hemos observado en los
resultados de la investigación por lo que sugerimos que se considere.
Para Miranda (1999)
valores en escolares primarios son las siguientes:
1. Lograr las motivaciones sobre la base de lo emocional.
2. Profundizar el conocimiento por la vía del sentimiento.
3. Despertar la admiración hacia lo valioso.
4. Cultivar el amor como esencia de valor, propiciando la unidad sentimiento-pensamiento-
actuación.
12 las condiciones psicopedagógicas para favorecer la formación de
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Consideramos oportuno implementar al docente de acuerdo a los requerimientos actuales
de los alumnos y los problemas sociales por cuanto hemos afirmado que la «educación en
valores» no es nada fácil y tiene que estar relacionada con la pedagogía, psicología y
sociología teniendo en cuenta una adecuada metodología de trabajo, por cuanto en la actualidad
no se especifica los requerimientos y metodologías que deben tenerse en cuenta para
diseñar las estrategias educativas y acciones para la formación de valores morales, referidos
a la profesionalidad del maestro, comunicación empatía, formación de autoconciencia,
atención de la esfera afectiva-volitiva, métodos de participación activa.
Básicamente el Ministerio de Educación debe tener en consideración la implementación en
esta área tan importante, ya que el docente de aula debe conocer las exigencias didácticas
para el fortalecimiento de los valores de los estudiantes desde la clase. El actual currículo
no señala la labor que debe cumplir el docente, el escolar y el papel de la actividad y la
comunicación en la formación de valores, por ello los docentes acuden a criterios particulares
no siendo, por lo general, éstos los más adecuados.
La formación de valores requiere de determinadas exigencias necesarias como vías de
participación, reflexión, dialogo, critica y actuación; de lo contrario, el proceso pedagógico
no cumplirá con el propósito de favorecer la formación de valores.
La presente investigación se realiza en base a nuestra experiencia profesional, en las áreas
de inicial, primaria, secundaria y superior. Esto es, tal vez, lo que nos ha motivado,
enriquecido y ha permitido poner por escrito esta propuesta, para que el tema de valores no
se siga considerando como algo abstracto, que muy pocos docentes ponen en práctica, porque
no saben cómo realizarlo.
Por ello en la presente investigación nos proponemos estudiar cuáles son las actitudes de
los docentes frente a la enseñanza en valores de los alumnos de educación primaria en
Lima Metropolitana. Para ello hemos considerado como objetivo básico las actitudes frente
a la enseñanza en valores que presentan los docentes del nivel primario, asmismo estudiaremos
las diferencias significativas en dichas actitudes según el grado que cursan de
estudios, la gestión del colegio donde trabajan, el centro de formación de procedencia, el
lugar de nacimiento y el sexo, y con ello facilitar elementos de trabajo que puedan utilizar
libremente según el criterio y necesidades de los docentes, para ello se ha diseñado y
construido una escala de actitudes frente a la enseñanza de valores, que pueda ser un aporte
para su aplicación y que sirva de orientación para que los profesores aborden con los
educandos y encontrar una guía práctica y clara para evitar que los valores se queden en
buenas intenciones o en letra muerta en los centros escolares.

En la actualidad es difícil encontrar una respuesta en la enseñanza de valores, hablar de este
punto y tratar de explicar su importancia y la trascendencia que tiene para la formación de los
alumnos en el aquí, en el ahora y en el futuro, y cómo se pueden practicar estos en las
instituciones educativas, en la familia, con los amigos, sobre todo que compartan que se trata
de una necesidad social, que se exigen respuestas muy concretas. Una tarea nada fácil.
Flores Andrade (1998)
conciente e inconscientemente, puesto que los valores se han institucionalizado en nuestra
sociedad bajo un sistema pudiendo inferir que en muchos casos se organizan las personas
formando una subcultura. Considerando que el tema es de preocupación constante, no solo
por ser implícito al sistema educativo, sino también porque su estudio suscita una serie de
reflexiones que día a día nos preocupan más como consecuencia de la aparición de nuevos
fenómenos sociales.
Estos nuevos fenómenos, que la sociedad de consumo nos ha impuesto, orientan al compartimiento
hacia el fenómeno del individualismo y el egoísmo, que han invadido negativamente
el campo de la educación.
La Logne (1990)
que consideren al hombre en el sentido de ayudarlo a ser más persona? Como consecuencia
entendemos como contravalor, todo aquello que dificulta al hombre a llegar a ser más
persona y le resta a ser más humano.
Carrillo (1998)
ausencia de un entendimiento que enlace nuestras acciones con nuestra filosofía personal de
vida, entorpeciendo el cambio favorable restándonos alternativas.
En la actualidad constatamos que hay una crisis de valores de los educandos, lo cual se
traduce en pandillaje, violencia, deserción escolar, y es precisamente en la etapa de educación
primaria donde debemos fomentar y reforzar los valores.
Sin embargo, se han llevado a cabo pocos estudios que en forma sistemática contribuyan
con el docente de aula y tutores para poder abordar su enseñanza, lo cual no se considera en

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